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Seguridad

Cómo protegemos las conversaciones de tu negocio y los datos de las personas que te escriben. Solo lo que hacemos hoy, sin promesas.

Última actualización: 20 de agosto de 2026

Lo primero, porque es lo que más se pregunta

Las conversaciones de tu negocio son tuyas. No las vendemos, no las compartimos con otros clientes y no las usamos para entrenar ningún modelo de inteligencia artificial. Lo que podemos y no podemos hacer con ellas está firmado en el Acuerdo de Tratamiento de Datos.

Cifrado

  • Todo viaja cifrado. La web, el panel y la aplicación móvil se comunican con nuestros servidores sobre conexiones cifradas, siempre.
  • Las credenciales se guardan cifradas, no en claro: la llave con la que tu cuenta envía mensajes por WhatsApp y los secretos de la pasarela de pagos se cifran con AES-256-GCM antes de tocar la base de datos.
  • Las contraseñas no se guardan. Se guarda un resumen criptográfico con bcrypt, del que no se puede volver a la contraseña original. Ni nosotros podemos leerla.

Aislamiento entre cuentas

Cada negocio ve lo suyo y nada más. Eso no depende de que alguien se acuerde de filtrar bien una consulta: el filtro por cuenta lo inyecta la capa de acceso a datos en cada consulta, automáticamente, a partir de la sesión con la que entraste.

Es una diferencia importante. Un producto que confía en que cada pantalla filtre bien acaba, tarde o temprano, con una pantalla que se olvidó. Acá olvidarse no alcanza: la consulta sin filtro no existe.

Quién puede entrar y a qué

  • Cada persona de tu equipo entra con su propia cuenta y ve solo lo que su rol permite. Un vendedor no ve la facturación ni la configuración del asistente.
  • La sesión dura quince minutos y se renueva sola mientras trabajas. Si alguien roba una sesión y la reutiliza, el sistema lo detecta y cierra todas las sesiones de ese dispositivo.
  • Puedes cerrar todas las sesiones de una persona de golpe. Se cortan también las conexiones abiertas en ese momento, no solo las futuras.
  • Las acciones sensibles del administrador exigen un segundo factor con llave de acceso (passkey), no un código por mensaje.

Las fotos, los audios y los documentos

Lo que tus clientes envían por WhatsApp no queda en una dirección pública que cualquiera con el enlace pueda abrir. Se guarda en un depósito privado y solo se sirve a través del panel, comprobando en cada descarga que quien la pide pertenece a tu cuenta y tiene permiso para ver esa conversación.

Queda registro de lo que se hace

Las acciones que importan —cambiar el dueño de un contacto, tocar la configuración de facturación, entrar a una cuenta para darle mantenimiento— quedan escritas en registros que no se pueden modificar ni desde dentro: solo se pueden agregar. Si alguna vez hay que reconstruir qué pasó, ese registro no depende de la buena fe de nadie.

Borrar de verdad

Puedes pedir que borremos los datos de un contacto o de tu cuenta entera. El borrado alcanza también a lo que se guardó fuera de la base de datos — las fotos, los audios y los documentos de esas conversaciones—, que es justo lo que se suele quedar olvidado.

Lo que todavía no tenemos

No tenemos certificaciones de seguridad como ISO 27001 o SOC 2. Los productos grandes de esta categoría las tienen; nosotros no, y preferimos decirlo acá antes de que lo preguntes. Tampoco publicamos un compromiso de disponibilidad: sería un número inventado hasta tener suficiente historia de operación para medirlo.

Si encuentras un problema de seguridad

Escríbenos a [email protected] con el detalle de lo que encontraste. Respondemos, lo revisamos y te contamos qué hicimos. No hay programa de recompensas, pero sí el compromiso de tomarlo en serio y no dejarlo sin respuesta.